... Que
a mí me ha llegado la primavera antes.
Y en forma de alergia, amigos. Mi propia penitencia pre-Semana Santa a base de moquear, estornudar, dormir poco y mal y esas cosas.
Como ya no curro en el bohemio mundo del artisteo, si no que he sido engullido por una
malvada multinacional, ni me puedo escaquear y quedarme en casa. Por suerte, el jueves tengo vacaciones.
Iba a poner alguna imágen metafórica acerca de mis pintas, pero a pesar de mi dolor de cabeza (y mi despiste legendario), he recordado que hay una foto que plasma mi pachuchez, así que para allá va.
Ya no tengo barba, ni greñas despeinadas ni
pirsin en la ceja, pero ojeras y mala cara, clavaditas.