Verano atípico en mi vida, sólo fui una vez a la Semana Negra. Y a comprar libros, ida y vuelta.
Semana de bautismo de surf en la playa de la Espasa, con poco sol, muchas olas y buena compañía. Adoro las longboard, aunque sea el tipo con la tabla más grande de toda la playa. No puedes hacer tantas filigranas como con otras, pero como tampoco se hacerlas, merece la pena por la sensación de poder subirte a cualquier ola, a cualquiera.